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Página 1 de 7 (Evaluation of saggital spinal curvatures in trunk muscular resistance exercises) Resumen Para conocer el morfotipo raquídeo en bipedestación y la disposición raquídea en ejercicios de acondicionamiento muscular del tronco, se evaluó mediante un inclinómetro, la curva dorsal y lumbar en bipedestación, así como la lordosis lumbar en la extensión del tronco en banco romano y la cifosis total en el ejercicio de incorporación del tronco y al coger cargas del suelo. En bipedestación, un 58,5% presentaban hipercifosis dorsal, mientras un 12,3% tenían hiperlordosis lumbar. En el ejercicio de extensión del tronco, la lordosis lumbar media era de 29º. En la incorporación del tronco, recogida de cargas en bipedestación y sedentación, la cifosis total media fue de 84º, 91º y 93º, respectivamente. La disposición de las curvas raquídeas muestra una alta frecuencia de posturas en hipercifosis dorsal, lo que exige una mayor atención sobre la postura corporal al realizar los ejercicios.
Palabras clave Raquis, cifosis, lordosis, musculación, tronco.
INTRODUCCIÓN Un elevado número de personas acuden con frecuencia a salas de acondicionamiento muscular, con distintas finalidades. En su práctica, realizan ejercicios en máquinas o con halteras, lo que supone una implicación directa de la columna vertebral. La carga movilizada y la postura de las articulaciones implicadas determinan el estrés generado (Adams & Dolan, 1995, Marras et al., 2001), así como su distribución y transmisión. Mantener el raquis en posición alineada, evitando posturas de inversión lumbar, hiperlordosis lumbar y/o hipercifosis dorsal, tanto en la posición inicial como durante las repeticiones de un ejercicio, disminuye el riesgo de fallo en los tejidos vertebrales. Las posturas de flexión intervertebral reducen la capacidad del raquis para soportar cargas compresivas (Gunning et al., 2001), y aumentan el estrés de cizalla antero-posterior. El aumento de la presión intradiscal al adoptar posturas de flexión vertebral lumbar y/o dorsal (Wilke et al., 1999; Polga et al., 2004), se ha relacionado con la degeneración discal (Adams & Dolan, 1996). El riesgo de lesión está influenciado por el grado de flexión intervertebral, pues a mayor ángulo, mayor carga raquídea (Granata & Wilson, 2001). Estudios realizados en tejidos humanos cadavéricos y en tejidos sanos de animales comprueban que la hernia discal está asociada a los movimientos repetidos de flexión que se acompañan de fuerzas compresivas moderadas (Callaghan & McGill, 2001; Simunic et al., 2001). Sin embargo, al mantener el raquis alineado, la estabilidad se mantiene con niveles moderados de activación muscular (Cholewicki et al., 1997), por lo que no aumenta considerablemente la compresión raquídea y se reduce el riesgo de lesión (McGill, 1999). Respecto al acondicionamiento muscular lumbar y abdominal, diversos estudios han establecido los niveles de estrés compresivo y activación electromiográfica de diversos ejercicios (McGill, 1995; Santaguida & McGill, 1995; Axler & McGill, 1997; Callaghan et al., 1998; Kavcic et al., 2004), estableciendo una prescripción en base a su efectividad y seguridad. Así, ejercicios muy frecuentes en la sala de acondicionamiento muscular como la incorporación del tronco y la extensión del tronco en banco romano con raquis hiperextendido, muestran altos niveles compresivos, que aumentan el riesgo para las estructuras raquídeas. El uso de pesos libres (mancuernas y/o barras) supone un manejo de cargas en bipedestación y sedentación, modulando el riesgo para las estructuras raquídeas según la técnica de elevación de carga utilizada: técnica squat (raquis lo más alineado posible, que disminuye las cargas sobre aquél) o técnica stoop (raquis flexionado, que aumenta las cargas, especialmente el estrés de cizalla anterior) (McGill et al., 2000). Puesto que la postura del raquis determina el riesgo de patologías en las estructuras intervertebrales, el objetivo de este trabajo es determinar la disposición sagital del raquis en bipedestación de personas que realizan un trabajo de acondicionamiento muscular, así como la disposición del raquis en tareas de recogida de cargas y en ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del tronco.
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