| Actitudes que generan Actitudes |
|
|
|
| escrito por Enric Mª Sebastiani i Obrador | |
|
Página 7 de 15 4.9. Desde la responsabilidad Con frecuencia reclamamos y exigimos a los alumnos que sean responsables de sus acciones y/o comentarios (de la misma manera que lo deberíamos ser nosotros al frente de ellos) pero, también es cierto que, a veces, podemos estarlo haciendo de forma demasiado abstracta o difícil para su comprensión. Preparar la clase, el material, las explicaciones, llegar a la hora… es nuestra forma de ser responsables. Siguiendo una vez más las palabras de Josep-Maria Terricabras (2002) "ser responsable no significa saber responder con explicaciones sino, sobretodo, asumir la responsabilidad –las consecuencias- de aquello que se dice o se hace". 4.10. Desde la Paz Qué punto tan importante en nuestros días (o, al menos, para una gran mayoría). Cuando Rigoberta Menchú (2002) escribe que "es nuestra obligación educar y exigir el diálogo (...) y creo en la construcción de una cultura de la Paz, como el resultado del pleno respeto de la dignidad, a los derechos individuales y colectivos de las personas y los pueblos" y vemos tanta gente manifestándose por la Paz por las calles de todas las ciudades del mundo y luchando contra la guerra... se nos debe erizar la piel". Pero una vez más, hay que hacer una defensa activa de estos valores y no sólo des del discurso sino desde la propia actuación ante, por ejemplo, la resolución de un conflicto con nuestros alumnos. Ya decíamos con anterioridad que la especificidad y la vivencia que supone la práctica en el ámbito de la actividad física y el deporte conduce a experimentar y sentir una gran variedad de sensaciones. La propia dinámica también provocará conflictos y lo hemos de vivir y experimentar, en la medida de lo posible (aunque a veces nos encontremos agotados y sobrepasados por la propia situación), como una oportunidad y un reto educativo. La manera de solucionar el conflicto entre dos alumnos o entre algunos grupos será determinante como elemento educativo. Pero aquellos docentes que quieran evitar o trasladar la solución del problema a otras estancias, o a otros momentos más privados, actúan de forma muy razonable porque lo hacen según las circunstancias concretas de cada caso y segur que eso es lo pertinente. Ahora bien, también hay quien actúa de la misma manera porque no quiere perder "tiempo" para el resto del grupo y no quiere renunciar a los diferentes aprendizajes previstos para la sesión o para la preparación del partido. Si nos detenemos en esta última actuación, este docente está poniendo el acento educativo en "otros" aprendizajes ya que los considera más importantes y prioritarios. Aquel docente que encara la resolución dialogada y razonada del problema delante de sus propios alumnos pretende que esta manera de solucionar sirva como enseñanza para los involucrados y para el resto del grupo. Tampoco pretendo hacer demagogia y reitero que cada uno se encuentra, a veces, obligado a actuar de una determinada manera ya que los condicionantes así se lo exigen entendiendo, por ejemplo, que sería contraproducente entrar en una batalla pública delante de todo el grup para solucionar un problema si no se tienen mínimas posibilidades de conseguir el éxito. El resultado sería horrible. Todo y con ello, aún hay gente que defiende que con la resolución de un conflicto por la vía bélica, se fomenta y estimula la paz y la concordia. Un contrasentido de gran complejidad. 4.11. Desde el placer y el disfrute Ya hablábamos, en otro apartado, de la pasión del docente realizando su trabajo y viviendo agradablemente la tarea de la enseñanza que tiene encomendada. Pero en este caso nos referiremos a algo tan complicado y gratificante a la vez como provocar el gusto per la propia actividad física y deportiva. Evidentemente, dependerá de muchos factores, pero hay actitudes que generan actitudes. "El error de los hombres es intentar alegrar su corazón por medio de las cosas, cuando lo que tenemos que hacer es alegrar las cosas con nuestro corazón" Sabio taoísta. A menudo, desde casa, desde la escuela, desde el club deportivo, por decir algunos, hemos dado importancia a cosas que quizás no la deberían de tener si es que lo que pretendemos es que las cosas se hagan por sí mismas o porque son importantes. ¿Cuántas veces no se ha recompensado a un niño con un regalo si obtenía buenas notas o ganaba un partido, o con el pago de sus servicios domésticos ayudando en casa?, o ¿Cuántas veces se le ha dicho a un jugador que se porte bien o se lo diremos a sus padres? ... Ahora y así, a los niños, no se les ha enseñado a producir placeres desde dentro y todo ha de buscarlo fuera. Lo verdaderamente importante no es comportarse bien o ayudar en casa, porque sino, eso ya debería ser suficiente. Para muchos niños y niñas, el encuentro decisivo con las actividades físicas y deportivas se produce en los terrenos y pistas de juego de las escuelas. Pero si esto se produce sólo como un instrumento de ejercitaciones sofocado por el mecanismo tradicional del examen, podrá nacer la técnica deportiva pero no el placer del juego, de la competición o de la práctica. Los chicos sabrán practicar, pero no practicarán si no se les obliga o no obtienen nada a cambio. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|





