| La Educación Motriz: Bases y Principios |
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Página 6 de 9 e) Principio del equilibrio de los sistemas energéticos o capacidades físicas: La capacidad y la potencia, ya sean aeróbica o aneróbica (láctica o aláctica), debe desarrollarse de manera armónica. Un desequilibrio importante en estos dos parámetros puede provocar un descenso del rendimiento e incluso perjudicar la salud del deportista, mediante la creación de lesiones, fatiga, etc. Por tanto se han de seguir las siguientes premisas:
f) Principio del máximo rendimiento deportivo desde un modelo multifactorial: Debemos entender el rendimiento deportivo como un conjunto de factores presentes en el entrenamiento y especialmente en la competición. Si estos todos factores son favorables nos hallamos ante el máximo rendimiento deportivo. Por el contrario, si uno o más factores son desfavorables no habremos alcanzado el máximo rendimiento deportivo. Desde mi punto de vista muy pocos atletas por no decir ninguno alcanza el máximo rendimiento potencial para el que está capacitado. Entendiendo la idea de máximo rendimiento desde una perspectiva multifactorial, es difícil lograr que todos estos factores sean favorables. Entre los factores más importantes se encuentran: el nº de participantes, la forma en la que se desarrolla la carrera, condiciones meteorológicas. calidad y tipo de pista de atletismo, nivel de los participantes, interacciones con los participantes dentro de la carrera, calentamiento, cronometraje, apoyo del público, momento de la planificación, momento del síndrome general de adaptación, desarrollo de las capacidades condicionales, desarrollo de la técnica, actividades realizadas horas previas a la carrera, viaje, manifestación de las variables psicológicas, alimentación y nutrición, hidratación, nivel de defensas del organismo, niveles de parámetros bioquímicos y hematológicos, etc. Por tanto no debemos nunca achacar el éxito o el fracaso a un solo factor. El hecho de realizar afirmaciones como: hoy gané porque ayer cené pasta, la semana pasada vencimos porque descansamos el día anterior, ayer mejoré mi marca porque trabajé la fuerza resistencia en los últimos 15 días… son frases que atribuyen a un solo factor el éxito en la competición. En todos estos casos podemos hablar de rendimiento pero nunca de máximo rendimiento, ya que en este último se incluyen muchos factores.
g) Principio de la carga óptima de entrenamiento y el crecimiento en niños: Los niños a diferencia del adulto sufren constantes cambios internos como consecuencia del crecimiento. Este crecimiento se desarrolla especialmente en torno a los 12-16 años. Es aquí cuando el niño sufre los mayores cambios internos. La aplicación correcta y adecuada de cargas de entrenamiento en niños producirá un crecimiento longitudinal y transversal óptimo, una mejora en la osificación de las epífisis de los huesos, en la construcción del tejido muscular y en el sistema endocrino.
Jóvenes atletas en periodo de crecimiento máximoLas investigaciones muestran que programas de fuerza bien dirigidos en jóvenes provocan una mayor densidad ósea que aquellos que no realizan ningún programa. Así, Kraemer (10) afirma que el entrenamiento de fuerza puede influenciar positivamente en el crecimiento del hueso. Los niños sedentarios suelen tener unos niveles de densidad ósea baja aumentando la vulnerabilidad a lesionarse. Por otra parte, es muy probable que el joven deportista sufra un descenso en su rendimiento como consecuencia de estos cambios fisiológicos y anatómicos. En este caso el entrenador debe velar por aplicar correctamente las cargas de entrenamiento a la vez de elaborar un programa de fuerza, flexibilidad e higiene postural, incidiendo especialmente en el trabajo del esquema corporal. La respuesta de muchos entrenadores ante este descenso del rendimiento es aumentar la carga de entrenamiento, sin saber que esto perjudicará notablemente la salud del deportista, produciendo un mayor estancamiento del rendimiento y dificultando los procesos de osificación de las epífisis de los huesos. h) Principio del trabajo de fuerza en niños: Existe una gran controversia respecto al trabajo de fuerza en niños. Para evitar esta variedad de opiniones debemos concretizar un poco más en este ámbito del entrenamiento deportivo. De esta manera analizaremos los siguientes aspectos:
De forma general si se puede realizar el trabajo de fuerza en niños de cualquier edad siempre y cuando se realicen correctamente los ejercicios y se siga la siguiente progresión:
Máquina de pesas para diversos grupos muscularesTodo el trabajo de fuerza realizado en niños debe ir enfocado a tres grandes zonas anatómicas:
i) Principio de la edad cronológica y biológica: A la hora de aplicar las cargas de entrenamiento en niños, no sólo debemos prestar atención a la edad de este, sino al grado de desarrollo biológico. Existen diferencias de desarrollo biológico de hasta 3 años. Es decir, dos niños con la misma edad, ej. 13 años, uno puede tener un desarrollo biológico equivalente a 14 años y otro de 11 años. Por tanto una misma carga de entrenamiento aplicada a ambos, puede suponer para uno un estímulo muy bajo (con lo que no provocaría adaptación alguna) y para otro un estímulo muy aversivo (produciendo una fatiga aguda). Los niños con un desarrollo precoz pueden rendir más que el resto de sus compañeros en deportes en los que el peso, talla y fuerza son un factor determinante, ya que la maduración avanzada facilitará en ambos sexos el éxito deportivo (11).
j) Principio de la diferencia del sexo del deportista: El nivel básico en edades comprendidas entre los 10 y los 14 años generalmente es mayor en niñas que en niños. Estas alcanzan su máximo rendimiento entre 1 o 3 años antes que los niños.
k) Principio de la ley de longitud: Dependiendo del tipo de contracción muscular que realicemos podemos influir en la longitud de las fibras musculares y la longitud de las fibras tendinosas. Así pues existen 4 posibilidades de trabajo en la contracción muscular (12):
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