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Página 3 de 9 EL DESARROLLO INTEGRAL DEL JOVEN DEPORTISTA El profesional que dirige la actividad deportiva no puede limitarse a la simple docencia o aplicación de las cargas de entrenamiento. Si no que ha de buscar un desarrollo integral en el niño. El desarrollo integral de un niño se compone de 4 dimensiones, que deberán trabajarse en todas las tareas o juegos que realicemos con niños, jóvenes e incluso en adultos. Así, debemos realizar juegos y tareas que abarquen estas cuatro dimensiones: 1) El plano motor: los juegos y tareas deberán mejorar por una parte las cualidades físicas básicas del deportista: fuerza, velocidad, flexibilidad y resistencia. Y por otra parte velarán por la mejora de otras capacidades: coordinativas, agilidad, propiocepción, equilibrio, percepción espacio-temporal, etc. A modo de ejemplo, proponemos el siguiente juego: se colocarán aros de todos los colores por el suelo, los atletas correrán por toda la superficie sin pisar los aros, cuando el profesor diga en alto un color, todos los alumnos correrán a meterse dentro del aro de ese color. El objetivo del juego es trabajar la velocidad de reacción, pero también se trabaja la coordinación global, resistencia, agilidad, etc. Además de otras dimensiones o planos que veremos en lo sucesivo. 2) El plano cognitivo: Es la dimensión principal, cualquier actividad motriz requiere de un estímulo que provocará una respuesta en el organismo del deportista, previamente analizada por el cerebro. Al cerebro llega información por los 5 sentidos: olfato, vista, oído, tacto y gusto. Como es obvio, en el campo deportivo los que mayor información proporcionarán son la vista, el oído y el tacto. La vista es uno de los sentidos que recoge mayor información, de ahí viene el dicho de "una imagen vale más que mil palabras". El trabajo cognitivo deber ser progresivo, ir desde las tareas más simples hasta las más complejas. Cada vez el deportista realizará un menor esfuerzo cognitivo a la hora de realizar una determinada tarea. A simple vista el pase de una valla parece complejo, como colocar el tronco durante el vuelo, la posición del pie en el aterrizaje, la orientación de los brazos, etc. pero llegará un momento en que el atleta lo realice de forma inconsciente. Es aquí donde introduciremos movimientos más complejos. Por todo ello no debemos de olvidar en la iniciación los aspectos perceptivo-motrices y decisionales del movimiento. Se engloba también en esta dimensión el conocimiento de: el programa atlético, las reglas de los juegos y del atletismo, los modelos técnicos, las funciones de los jueces, etc. Continuando con el ejemplo de la tarea propuesta en la dimensión motora, el decidir en que aro colocarse cuando el monitor nombra el color, ya requiere de por sí un proceso cognitivo. A este le acompaña, la decisión de la velocidad de carrera, la percepción del espacio, el control de los compañeros, etc. 3) El plano afectivo: esta dimensión junto a la social son las que mayor importancia posee si hablamos de una práctica deportiva en el contexto educativo, especialmente en el aula de educación física. El atletismo es un medio para fomentar y potenciar valores y actitudes, tales como: cooperación, autosuperación, esfuerzo personal, tolerancia, veracidad, sinceridad, amistad, generosidad, compañerismo, sacrificio, capacidad de comunicación, etc. En nuestro ejemplo, el estar metido dentro de un aro de un mismo color dos, tres, o más niños, es sinónimo de amistad, complicidad, compañerismo, etc. Al no haber perdedor ni ganador no fomentamos discriminaciones, diferencias, etc. 4) El plano social: Va ligado a la dimensión anterior, muchos autores las unifican. Para un mejor desarrollo del plano social es conveniente que primen las actividades deportivas de equipo o colaboración, como puede ser: carreras de relevo, pentatlón, heptatlón, etc. Aquí, además de hablar de actitudes y valores, podemos añadir las normas. Las normas pueden ser impuestas por el profesor, por los propios alumnos o por la sociedad. En el caso de nuestro juego, las normas han sido impuestas por el profesor, pero se puede permitir que participe el alumno en la elaboración de dichas normas, tal como: un alumno podría sugerir que sólo se permite la entrada de dos personas como máximo en un aro. Desde la antigüedad el atletismo es considerado como una escuela de valores. Si nos remitimos al S. VII a.C. podemos encontrar la siguiente expresión: "Si vences no fanfarrones demasiado; si pierdes no te eches al suelo llorando" (4). Hoy en día en la educación primaria y secundaria se habla de unos temas transversales que no son más que el trabajo de valores y actitudes: educación para la paz, medio ambiente, sexo, raza… Algunos técnicos deportivos desempeñan mejor el rol de educador que de mero entrenador. Esto es especialmente interesante si hablamos de la educación física o escuelas deportivas, es decir el atletismo en la escuela.
A continuación muestro el planteamiento que propone Gil (5) para el trabajo de los temas transversales o educación en valores a través de la práctica del atletismo: a. Educación ambiental: Para trabajar la educación ambiental existe la posibilidad de realizar los entrenamientos en el bosque, campo, playa… Los valores trabajados serían: respeto del medio ambiente (suciedad y ruido), conocimiento de la naturaleza, aprovechamiento del material natural (troncos caídos para carreras de obstáculos, palos o ramas como testigos, río como salto de longitud, etc. Entre las actividades que podemos realizar en el medio natural podemos realizar las siguientes actividades: a1. Carrera de cross o campo a través. a2. Sistemas de entrenamiento: carrera continua, fartlek, cuestas, entrenamiento natural, etc. 
Niños participando en una prueba de campo a través
b. Educación del consumidor: Mientras realizamos los estiramientos podemos analizar la actitud crítica ante fenómenos socioculturales asociados a actividades atléticas: culto al cuerpo, dinero, doping, engaño, etc. También es óptimo un trabajo crítico hacia los medios de comunicación y las empresas que promocionan los productos en estos: controversia en la calidad de los productos de las empresas más famosas, si realmente sus productos son mejores, si repercuten posteriormente en nuestra salud, etc. c. Educación para la salud: Es uno de los temas transversales que mayor repercusión tienen dentro del deporte. Velaremos por una práctica higiénica: ducha tras el ejercicio, material adecuado y limpio, no fumar, no beber alcohol, alimentación equilibrada, reposición hídrica antes, durante y después del ejercicio, descanso y sueño, conocimiento de la repercusión en mi organismo del ejercicio físico: mejora del VO2, riego sanguíneo, aumento de miofibras, etc. d. Educación para la paz: Tradicionalmente los juegos Olímpicos suponían una tregua de paz para el pueblo heleno. Debemos concienciar a nuestros atletas que la victoria y la derrota es lo menos importante, lo principal es participar y disfrutar de lo que hacemos. Igualmente si ganamos alguna vez, lo primero que debemos hacer es no humillar al contrario ni burlarse de él. Si perdemos, analizaremos detenidamente todas nuestras acciones durante la competición y felicitaremos al vencedor.
Hemos podido comprobar que nuestro juego propuesto inicialmente vela por la educación integral del deportista, por tanto sería una actividad óptima para realizar en las escuelas deportivas o en categorías inferiores. Se hace necesario resaltar, que no hace falta que todas las tareas o juegos engloben las cuatro dimensiones, si es recomendable pero no obligatorio. En ocasiones podemos plantear tareas que incidan más en una determinada dimensión, para optimizar un aspecto específico y no ser tan globalista.
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